que hacer si te amenazan

¿Qué hacer si te amenazan?

¿Cómo cubrir información en zonas de riesgo? ¿Cómo publicar esa información? La violencia que hoy mantiene cercados a los periodistas mexicanos y especialmente, a los veracruzanos, la padecieron los colombianos por cerca de 20 años hasta que tomaron medidas para hacerle frente con un "Manual de Autoprotección para Periodistas"

"Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad la prensa no será otra cosa sino mala". Albert Camus

Colombia también vio caer a sus periodistas. Primero los autores eran los narcotraficantes, luego se fueron agregando los paramilitares, el Ejército de Liberación Nacional, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la fuerza pública, los políticos, hasta que la lista se alargó, cada vez más hasta que los muertos sumaron 116.

Las cuentas de esos 21 años (1986 a 2007) hicieron de Colombia el país más peligroso para ejercer el periodismo. Los métodos de ataque son los mismos que hoy enfrentan los periodistas mexicanos: secuestros, amenazas, obstrucción al trabajo periodístico, trato inhumano o degradante, exilio, muerte.

Pero, ¿cuál es la razón de tanta saña contra los periodistas? ¿Cuál es el objetivo? Silenciar periodistas y así limitar a los ciudadanos su derecho fundamental a estar informados, contesta "El Manual de Autoprotección a Periodistas: medidas de protección en el oficio y seguridad" editado en Colombia el 2010 con el apoyo de la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia.

"...Este manual no evitará en sí mismo que se siga amenazando o agrediendo a periodistas en el país, pero sí busca ser una herramienta de uso práctico que les permita a los reporteros identificar situaciones de riesgo, conocer cuándo se les está violando su derecho a informar y dar recomendaciones de protección ante situaciones de riesgo durante el cubrimiento periodístico", señala el documento.

Aquí algunas de las recomendaciones del Manual para los periodistas, fotoperiodistas, camarógrafos y directores de medios, en una obra financiada por la Real Embajada de Noruega en el marco del proyecto Autocensura en el periodismo regional, realizado en coordinación con Medios para la Paz.

CUIDADOS EN EL OFICIO DE LA REPORTERÍA

-Evalúe la situación de contexto en el área de trabajo. Identifique qué actores armados se encuentran en la zona y el tipo de control que ejercen.

-Verificar si hay anomalías en las comunicaciones o irregularidades en los correos electrónicos que envía o recibe.

-Identifíquese como periodista. Tenga a la mano o a la vista las credenciales que lo acreditan como tal.

-Cuando por amenaza o presión no se pueda publicar información, compártala con periodistas de medios de comunicación internacionales.

-Evite sustentar las noticias con fuentes anónimas. Busque alternativas de información para contrastar los datos obtenidos que sustenten las noticias. Tenga en cuenta otras posibilidades menos riesgosas para entrevistarse con grupos armados ilegales: evite la entrevista personal, puede hacerla a través de llamadas telefónicas o contacto vía e-mail.

-Consulte manuales de ética periodística y de cubrimiento periodístico. Reflexione después del cubrimiento sobre los riesgos innecesarios a los que se expuso y los errores que cometió. De ser necesario, recurra a un colega con más experiencia para que lo escuche.

-Evite llegar antes que las autoridades y los organismos de socorro a lugares donde ocurrió un hecho de guerra, un acto de terrorismo, incluso en zonas con problemas de orden público. Respete los cordones de seguridad instalados por la fuerza pública y no busque caminos alternos para meterse en los lugares restringidos.

-No entre en lugares donde haya alerta de bomba. Escuche las recomendaciones de la fuerza pública, apague el celular, espere a que se desactiven las cargas y que den la orden de entrar.
-Protéjase y póngase a salvo de agresiones físicas, evite las peleas o disputas.

-Sea solidario con los demás colegas y hágales entender a los agresores que su oficio es informar y que no es su enemigo.
-Mantenga un diálogo permanente con el camarógrafo, el auxiliar – si es que uno lo acompaña – y el conductor, antes de salir a hacer trabajo de campo. Discutan cuál es el trabajo que realizarán, los riesgos que se corren, las posibles salidas, vías alternas, lugares dónde ubicarse, intercambien números de contactos y compartan ideas para hacer mejor el trabajo en equipo.

-Reaccione con tranquilidad ante los reclamos de las fuentes por el manejo de la información. Explique que una de las tareas es contrastar la información con otras fuentes.
-No sea blanco de un cruce de balas. Al primer disparo arrójese al piso. Esté atento al sonido de los disparos y los morteros. Si está realizando un trabajo con cámaras, deje de cargarla – si es el caso, acuéstela-, no la apague y déjela en un plano abierto.
-Respete el dolor de las víctimas. No haga preguntas incisivas ni señale a algún responsable por los hechos sin tener certeza.

EN CASO DE SECUESTRO

-Trate de no perder la calma y no confronte a sus secuestradores con agresividad. Si son varios los secuestrados, lo ideal es que todos tengan el mismo papel pasivo y ninguno se las dé de sobresaliente.

LA PUBLICACIÓN

-Evalúe si es pertinente que aparezca el nombre del periodista en la publicación, cuando se trata de una noticia delicada según el contexto en que se presenta.

-Dialogue con sus editores sobre la necesidad de que su firma respalde el trabajo o no. Sea riguroso en la publicación, en las atribuciones y declaraciones de las fuentes, en el lenguaje que utiliza y hasta en las descripciones de las escenas, diálogos, ambientes, olores y hasta colores..

-No tenga miedo a rectificar si cometió un error.

-Tenga mucho cuidado en que el título de la información corresponda exactamente a las conclusiones que tiene el trabajo. Es fácil equivocarse a la hora de resumir en una frase una reportería de días.

-Si para su publicación hizo algún tipo de promesa de confidencialidad no la vaya a romper, y tenga cuidado en que ningún detalle de la publicación deje en evidencia a esa fuente.

PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

-En lo posible, rote cada cierto tiempo a los periodistas de sección y de fuentes.

-Establezca mecanismos dentro del medio de comunicación para recibir, evaluar, solucionar y responder por posibles errores en las informaciones.

-Evite que dentro de las salas de redacción se hagan señalamientos, juegos de palabras o chistes sobre los periodistas que cubren noticias polémicas.

-Mantenga un diálogo permanente con los corresponsales y confíe generalmente en sus criterios. En caso de reclamos de la fuente o afectado con alguna información, es importante dejar claro al afectado que el medio confía en sus periodistas y que estos tienen todo su respaldo, y que si se equivocan es de buena fe.

-Apoye las denuncias por atentados a la libertad de prensa.

-Establezca alianzas con otros medios de comunicación en zonas peligrosas o cuando se agudizan las amenazas y presiones ilegales.

-Capacite constantemente a sus periodistas en medidas de protección y primeros auxilios.

-Asegúrese de tener los datos de contacto de los familiares de su equipo de trabajo.

-Sea solidario con sus periodistas o con colegas de otros medios cuando sufran amenazas, agresiones o sean víctimas de violaciones a la libertad de prensa. Es clave que los medios de comunicación respalden a sus periodistas y estén monitoreando en todo momento su trabajo

PARA LOS PERIODISTAS EN ZONAS CON PROBLEMAS DE ORDEN PÚBLICO

-No emprenda viajes inesperados sin hablar antes con el editor, jefe inmediato o alguien de su confianza.

-Establezca cuál es la situación real de la región o zona donde va a realizar el cubrimiento. Coordine con el editor o jefe inmediato un plan de trabajo.

-Conozca el contexto político, social y económico y las características topográficas antes de salir a realizar trabajo de campo. Confirme la información sobre hechos violentos antes de señalar como autor a uno de los sospechosos.

-Hable por teléfono con la misma precaución que lo haría si supiera que lo están interviniendo.

-Si sale a lugares que usted no conoce, establezca contacto con personas o con personal de los medios que están allí para conocer las condiciones de seguridad.

-Esté preparado para circunstancias más graves de lo que le han informado. Desconfíe de la información obtenida, es posible que la realidad haya cambiado.

-Establezca comunicación constante con el medio de comunicación. Repórtese permanentemente a la sede, en lapsos de 30 minutos a una hora.

-Cuando los hechos hayan ocurrido de noche, espere hasta el amanecer para iniciar el viaje.

-No transporte a miembros de la fuerza pública o de los grupos armados ilegales en los vehículos de prensa.

-En retenes, entrevistas, charlas o encuentros ocasionales con los grupos armados, no se muestre amigable o les dé a entender simpatía o animadversión por las causas de unos u otros.

-Haga evidente su labor como periodista, no deje dudas de su trabajo y tenga siempre a la mano las identificaciones de prensa.

-No estacione cerca de comandos de la fuerza pública, ni en lugares apartados, ni cerca de sectores donde se adelanten manifestaciones o haya disturbios. Si lo paran, mantenga el motor del vehículo encendido y no se baje de este si no se lo solicitan.

-No porte documentos con información militar (exceptuando su libreta militar), de cursos realizados con la fuerza pública o credenciales de prensa de la Policía o el Ejército.

-No lleve encargos o recados a zonas de conflicto.

-No se preste para distribuir boletines informativos ni para la organización de ruedas de prensa de actores armados ilegales.

-No haga pactos con actores armados a cambio de noticias o para obtener garantías en zonas

-No recoja a personas extrañas. En lo posible, viaje con las ventanillas abajo para escuchar cualquier ruido. De noche, transite con las luces interiores encendidas. En todo momento, conserve la calma. Si necesita un taxi, no lo tome en la calle. Pídalo a una compañía confiable.

-Evalúe su condición física y lo que es capaz de realizar, para no excederse.

-Si alguno de sus compañeros cae en un campo minado, no corra en su ayuda porque puede ser el segundo lesionado. Devuélvase lentamente por el camino por donde vino y busque ayuda.

-Si queda en medio de enfrentamientos, manténgase agachado o tendido, si se puede mover hágalo con rapidez y cerciórese del estado de sus compañeros.

PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

-Sea prudente con el uso de información filtrada por la fuerza pública y los grupos armados ilegales.

-Avise a sus corresponsales que en la región se encuentra un enviado especial del medio cubriendo un hecho de orden público, hágalo incluso si la visita es relámpago.

-Comente con los corresponsales sobre ediciones o cambios a las noticias elaboradas por éstos. Evite al máximo perder el contacto telefónico con su corresponsal o enviado especial. Trate de comunicarse cada hora.

-Recuerde que el corresponsal permanecerá en la zona de conflicto, mientras el enviado especial difícilmente volverá. Esto para tener cuidado a la hora de exigir ciertos cubrimientos que impliquen riesgo futuro, o que al momento de publicar, el corresponsal no vea comprometida su seguridad personal.

-Respalde a su corresponsal cuando fuentes locales o regionales llamen a poner quejas de él. Si usted tiene razones para llamarle la atención a su corresponsal hágaselo saber, pero en privado.

-Recuerde enviar a cubrimientos difíciles a los periodistas con más experiencia, que sepan cómo actuar en esos momentos.

-Sea prudente con la información o los testimonios que obtenga como enviado especial. Recuerde que muchas veces las personas del común no tienen por qué calcular el riesgo al que se exponen al darle declaraciones. Usted está en la obligación de advertirlo.

PARA REPORTEROS GRÁFICOS Y CAMAROGRAFOS

-No se deje presionar por los periodistas con los que hace equipo para lograr tomas, pese a las restricciones o vedas impuestas.

-Utilice lentes teleobjetivo para hacer tomas atrás en lugares acordonados y flashes potentes si los hechos ocurren de noche.

-No avale grupos de manifestantes que pretendan pasarse por reporteros sin serlo.

-Si se encuentra en una zona donde se adelanten operativos militares o en medio del fuego cruzado, tape los sensores de las cámaras, no utilice el flash y no prenda los visores fotográficos digitales en trabajos nocturnos.

-Si se encuentra en un cruce de disparos abra el plano de la cámara y no haga zoom a los rostros de las personas armadas que se encuentren disparando.

-Tome distancia de quienes en manifestaciones o protestas aparecen como fotógrafos y usted no los conoce o no están plenamente identificados.

-Para los camarógrafos de las regiones se recomienda evitar que alguien distinto al periodista esté presente mientras rueda imágenes vía microondas.

-Cuando se trate de cubrimientos en zonas donde hay combates y uso de armas de artillería, trate de no utilizar los teleobjetivos que pueden ser confundidos en la distancia con bazucas o lanzagranadas.

-Siempre porte los chalecos y credenciales que lo identifiquen como reportero y prefiera ropa que no pueda ser confundida con los colores de las de uso privativo de las Fuerzas Armadas o de los escuadrones antimotines.

-No entregue material sin publicar a las autoridades o actores ilegales. Esas imágenes forman parte de la reserva a la que tiene derecho el periodista. Si desean las fotografías que acudan a una copia de la publicación.

RECOMENDACIONES GENERALES DE SEGURIDAD EN LA RESIDENCIA

-Hable con su núcleo familiar sobre los riesgos que corren y establezca con ellos algunas medidas básicas de protección.

-Instale una alarma y un ojo mágico en la puerta principal de su vivienda. No abra hasta no estar seguro de que reconoce a la persona que llama.

-Conozca los antecedentes de los empleados que tengan acceso a su residencia e indíqueles que no deben dejar entrar extraños a la vivienda.

-Ilumine el frente de su casa con luz potente, para que sirva de señal de advertencia cuando alguien se acerque a la puerta.

-No deje las llaves de su vivienda con personas desconocidas. En caso de vivir en un conjunto de apartamentos, adviértale al administrador y personal de vigilancia que no dejen pasar a ninguna persona sin autorización y sin previo aviso.

-Avise a las autoridades si ve personas sospechosas que estén merodeando cerca de su vivienda. Deje el número de teléfono a personas de confianza en caso de alguna emergencia. Esté atento a cambios o anomalías en lugares comunes de su vivienda.

-No permita requisas ni allanamientos a quienes no estén plenamente identificados; si es la Fiscalía, asegúrese de que presente una orden judicial.

-En caso de duda, niegue el acceso con cortesía, llame a las autoridades y avise a su medio de comunicación. En el buzón no ponga nombres ni datos, tan sólo el número del apartamento o la dirección de la casa.

-En caso de detectar algo fuera de lo común avise de inmediato a las autoridades y no asuma actitudes detectivescas.

-Proteja las ventanas que dan a la calle y el patio con rejas interiores, especialmente si reside en un primer o segundo piso. Dude de cartas o paquetes extraños.

EN EL LUGAR DE TRABAJO

-Es fundamental que los dueños, gerentes y responsables de los medios de comunicación elaboren conjuntamente medidas de protección. Hay que tener en cuenta que en muchos casos los periodistas usan su residencia como lugar de trabajo.

-Alterne las rutas de llegada a su lugar de trabajo. Al salir de su oficina cerciórese de cerrar las cortinas y la puerta. Los duplicados de llaves sólo debe dejarlas con personas de confianza.

-Organice un plan de evacuación y brigadas encargadas de este trabajo. Esté pendiente de personas extrañas, merodeadores o vehículos que circulan permanentemente por su oficina.

-Memorice rostros o señas particulares y en lo posible escriba la placa de los vehículos sospechosos.

-Impida el ingreso de extraños a las instalaciones sin ser antes anunciados.

-Sea reservado en conversaciones telefónicas. Es importante que el personal de recepción y de vigilancia esté informado y preparado para no dar información ni detalles de los periodistas y para sacar información suficiente a quienes llegan a las recepciones con el fin de tener certeza de quién se trata.

CASOS DE AMENAZA

-Asuma como cierta toda clase de amenaza. Si está o cree estar amenazado no entre en pánico, ni se muestre demasiado temeroso. Tampoco divulgue esas amenazas entre la gente, pues podría abrir la puerta a otros peligros. Avise a las autoridades (Policía, Fiscalía, Personería o Defensoría del Pueblo), y a sus jefes de la amenaza.

-Asuma como cierta toda clase de amenaza.

-Intente establecer el origen y los posibles autores de la amenaza. Si es posible grabe la amenaza o escriba el relato, para dejar constancia. Deje por lo menos dos copias de esas grabaciones en el medio y con un familiar o amigo cercano.

-No se crea invulnerable si tiene guardaespaldas. Evite confiar ciegamente en el poder de protección que ofrecen las armas. Si la amenaza llega a través de sufragios (cartilla de oraciones rogativas por el alma de un muerto que acostumbra entregarse en los funerales colombianos) o de cartas, guarde el sobre del embalaje y evite la manipulación. Entréguelo a las autoridades y guarde copia.

-Cuando dé a conocer una amenaza no oculte nada, incluso si sabe cuáles son los verdaderos motivos de ésta.

-No acepte citas a ciegas con desconocidos que dicen poder intervenir a favor suyo. En general no acepte entrevistas con extraños.

CUANDO LA AMENAZA ES TELEFÓNICA

-Trate de obtener el mayor número de datos del interlocutor. Escriba las palabras, advertencias, frases que este le dé. Si no tiene a la mano papel y lápiz, trate de escribirlas una vez que pase la llamada. Trate de reconocer el tono de voz, el acento, el género del interlocutor. Anote la fecha, hora y el número de teléfono, si es que tiene identificador de llamadas.

-Espere a las averiguaciones antes de descartar o afirmar para saber qué hacer frente la amenaza. No se deje confundir.

EL SIGUIENTE PASO A LA AMENAZA ES EL ATENTADO

-La acción de atentar contra una persona no es un acto del azar tiene como fin la acción criminal.

TENGA EN CUENTA LAS SIGUIENTES RECOMENDACIONES EN CASO DE SEGUIMIENTO Y ATENTADO:

En su vehículo:

-Cambie en lo posible las rutas de llegada y salida de su lugar de trabajo o residencia. Conozca en la ruta de desplazamiento de su vivienda y oficina, los lugares donde puede encontrar refugio y el camino más rápido para llegar a ellos: estaciones de Policía y Bomberos, centros de salud, hospitales y clínicas, bancos, centros comerciales, dependencias del Estado y oficinas de organismos de socorro.

-Trate de perder a los perseguidores o meterse en uno de los lugares antes descritos. Una vez a salvo avise a las autoridades. Si lleva acompañantes en el vehículo y los persiguen, pídales que se tiren al suelo hasta que pase el peligro.

RECUERDE

Si va en vehículo, mantenga las puertas con seguro y preferiblemente las ventanas arriba. No se detenga en lugares aislados, hágalo en estaciones de servicio o lugares poblados.

SI VA A PIE

-Ingrese a lugares concurridos, de vigilancia policial o privada y centros comerciales. Avise a celadores o personas para que puedan escoltarlo hasta un lugar seguro y pueda llamar a las autoridades o alguien de su confianza.

-Huya del atacante y protéjase. No entre en lucha cuerpo a cuerpo con el agresor. Corra y pida protección. Intente ahuyentar al agresor gritando, llamando la atención, haciendo un escándalo de tal manera que la gente voltee a ver.

-Trate de memorizar los rasgos físicos y la vestimenta de quien quiere atentar contra usted. Si lo persiguen desde un carro, memorice la placa, el color y el modelo.

EN CASO DE SECUESTRO:

-Siga las recomendaciones de los secuestradores sin ser hostil ni servil.

-Mantenga un perfil bajo y postura no provocadora. En general, no crea en nada de lo que dicen. Pueden decirle mentiras sobre la vida personal y familiar suyas para desestabilizarlo. Trate de controlar las emociones.

-Recuérdele a sus captores que es periodista, que su oficio es informar y que no es su enemigo.

-No esconda información. Cuando le pregunten, escuche, analice y luego responda. Tampoco diga más de lo que le preguntan.

-Pídales que lo dejen comunicar con su medio o algún familiar para que se enteren de lo que está pasando. Mantenga su mente activa: lea, escuche radio, escriba. Si son varios los secuestrados, trate de buscar la cohesión, no asuma liderazgos, brinde apoyo anímico.

HOSTIGAMIENTO DE MIEMBROS DE LA FUERZA PÚBLICA

-En caso de que le quiten algún objeto personal, incluso grabaciones de video o apuntes, demuestre su inconformidad. Recuérdeles que ese es un acto de censura prohibido por la Constitución, pero no entre en discusiones acaloradas o forcejeos.

-En caso de agresión o algún abuso, anote el número de identificación y el rango. Presente la denuncia correspondiente ante las autoridades (Policía, Fiscalía, Personería, Defensoría del Pueblo, Procuraduría), informe a las organizaciones de prensa y a los superiores del agresor.

-Si se da cuenta de que está siendo fotografiado o filmado, haga usted lo mismo: grabe o fotografíe a la persona, mientras esta lo hace con usted. Al mismo tiempo, haga preguntas como: ¿por qué me está grabando (fotografiando)?, ¿para quién son esas imágenes (fotos)?, ¿por orden de quién?, ¿quién es la persona en este momento a cargo?

APOYO EMOCIONAL A PERIODISTAS

Algunos de los desórdenes emocionales luego de un hecho violento o una amenaza que puede desarrollar el periodista son:

-Desorden de estrés postraumático: Este trastorno impide el normal funcionamiento de la persona, altera su concentración y ejecución, y restringe su vida de manera significativa. La persona vive en constante lucha para mantenerse estable en una situación que se torna cada vez más incontrolable y de horror permanente.

-El desorden de estrés postraumático está compuesto por una serie de síntomas que no desaparecen hasta después de unas cuatro semanas de haber vivido el evento traumático.

-Recomendaciones: Pida ayuda profesional. No se avergüence de ello, ésta es determinante para poder recuperar la estabilidad emocional. Haga ejercicio, tenga tiempo para descansar, haga ejercicios de relajación y rodéese de amigos o familiares cercanos.

-La persona que sufre de desorden de estrés postraumático siente con frecuencia que está perdiendo la razón. Debe entender que necesita ayuda y no tratar de disimular o reprimir estos síntomas.

-Desorden de estrés agudo: Este se caracteriza por experiencias asociadas con ansiedad, hipervigilancia y, en algunos casos, disociación (desconexión con la realidad).

-Recomendaciones para familiares, amigos y compañeros de trabajo: Al periodista se le debe rodear y apoyar de personas cercanas, tanto en el ámbito personal como en laboral. Este apoyo debe basarse en hacerle compañía al afectado sin hacer ningún tipo de juicios o 'diagnósticos'.

-El familiar o amigo debe estar dispuesto a escuchar al sobreviviente si este así lo desea. No se debe presionar a la persona a hablar de su experiencia. En ese periodo también es muy importante hacer ejercicio y evitar por completo el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas. Si los síntomas son de una intensidad tal que alteran de manera significativa el funcionamiento normal de la persona, es importante acudir a ayuda profesional indicada

EN CASO DE ATAQUE DE PÁNICO

-Tome el aire lentamente y por la nariz en ciclos de tres respiraciones. Retenga el aire: uno, dos, tres y exhale uno, dos, tres, cuatro. Hágalo lentamente. Repita el ciclo. Piense que no me estoy muriendo, todo todo va a estar bien. Estos síntomas son incómodos pero pasarán. No me estoy enloqueciendo. Voy a estar bien.